Ir al contenido principal

Noche de hogueras

Se oye el clamor de la festividad, las voces alegres y entusiastas de jóvenes deseosos por celebrar la noche de San Juan. Entre tanto, el humo de las hogueras ya empieza a notarse en el aire. Aún no huele a sardinas ni a patatas asadas, solo huele a salitre, la sudoración del mar. Entre las sombrillas de la multitud, una familia monta su tinglado para pasar el día protegidos del sol, porque pretende estar en el playa todo el día. 
Un día mágico.
Una noche antigua.



Cuando el sol se apague esta noche, no lo hará realmente; tan solo repartirá sus fuegos por la arena y se alimentará de las maderas, otorgando a cambio el poder de realizar los deseos que en ellos quemen. La gente saltará sus llamas y en un momento dado de la noche, la medianoche, la arena se quedará aliviada un momento, sin el peso de la masa de gente, ya que los pies de estos pisarán el agua del mar, en ese baño que proporciona suerte durante un año.

Una noche para el disfrute, que yo viviré desde el hotel, donde veré la costa iluminada por las hogueras en la inmensidad del mar que la recepción me ofrece.

¡Feliz noche de San Juan!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Resistencia de Rosa Aneiros en español

Hoy vengo a hablar de un libro que me regaló una estupenda amiga hace un par de meses y que me sorprendió mucho: Resistencia de Rosa Aneiros en español o en castellano, como prefiráis . Rosa Aneiros cuenta en un lenguaje poético, fresco y renovador una difícil historia de amor entre Dinís y Filipa en el Portugal del siglo pasado; explica y narra, además, la atmósfera que rodea a dicho romance: la historia de unos personajes secundarios, que bien podrían ser tratados por principales. Expresa con soltura la velocidad con que pasa el tiempo y deja al final el corazón repleto de salitre. Esta historia nos narra las dificultades de un amor en una época y unas circunstancias determinadas, donde las leyes de la vida lo rigen todo y la resistencia es lo único que puede hacerle frente. En ella encontraremos personajes hechos de salitre y agujas de pino, que deberán afrontar una lucha con la vida y con los personajes que obstaculizan su felicidad, mediante tesón y una acérrima re...

Una tradición muy andaluza: el agareo

En Andalucía, por lo menos en la zona de Granada costa y Almería, todo niño pequeño sabe que puede llegar algún familiar o adulto que al grito de un " El agareo " se te lance y con otros niños, los primos o amigos, te agarren el cuerpo, te bajen el pantalón y, tras muchos forcejeos e intentos de no dejar tus partes pudendas al descubierto, acaba quedando semidesnudo de cadera para abajo y recibir un escupitajo en el susodicho pene.  Yo he sufrido muchas veces el agareo por parte de mi tía la más joven, aunque nunca me escupía. A simple vista puede parecer un horror, pero en el fondo todos se ríen muchísimo. Yo con el forcejeo me lo pasaba de escándalo, envuelto en risas.  Castillo de Salobreña y cruz cristiana a sus pies. Hace unos años descubrí por casualidad el origen de esta tradición andaluza. Se trata de un juego nacido en tiempos de la conversión de los moriscos. No creo que sea necesario situar los hechos, porque todos sabemos lo que ocurrió tras la c...

Pequeño pensamiento

A veces cuando he llegado a centros nuevos me he dado cuenta de un hecho que siempre me causa sorpresa: el desinterés. El desinterés que a menudo percibo no es un sentimiento que ha nacido sin más en el alumno o en el profesor. Casi siempre es un desinterés provocado. Por una parte consecuencia directa de un alumno que no ha conseguido engancharse a la aventura de aprender y que ve esta acción como algo nefasto, duro, aburrido...algo que no sirve para nada, una pérdida de tiempo; por otra parte, efecto directo de un profesor que ensalza su materia como lo más elemental del sistema educativo y que crea terror dictatorial en su aula o simplemente porque ni él mismo encuentra la metodología que atrae, que produce chispas e incendios o incluso planta semillas que se vuelven árboles y bosques. Por eso, cuando llego a mi aula, voy por los pasillos, estoy en la sala de profesores o en el patio, procuro irradiar felicidad, ternura...y siempre sonrío. Necesito que mis alumnos sientan la calm...