Pronto nace el malestar,
el mal au coeur
que dicen los franceses.
Pronto estalla la sangre,
encendida por imágenes,
inventadas de azar.
Tarde uno se da cuenta
de la verdad, de la causa
del dolor convulsionado.
Tarde, tarde,
nunca es tarde,
cuando el tarde llega.
Pronto o tarde,
tú recuerda,
pronto o tarde te enteras.
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