viernes, 25 de marzo de 2016

Leal

Ayer estuve en el cine. No había leído ningúna crítica sobre la película de Leal. Quizás debería haberlo hecho, porque me habría ahorrado un fraude. Digo fraude porque la película carece de sentido, es un cúmulo de imágenes futuristas y atropello de pensamientos incoherentes. En Leal tratan de explicar y poner orden a las dos películas anteriores (libros en realidad) y en ese intento dejan la trama desatada, colocando al espectador en la situación de creer haber perdido dos horas para no llegar a ninguna parte. No obstante, le daría una oportunidad a la última película si llegan a estrenarla. Y lo haría no porque esta tercera entrega me haya dejado con las ganas de ello, sino porque necesito conocer el final de la saga... y quizás lo conozco a través del libro. Ya no sé, ciertamente.

Demonios

Si hay algo que maldigo y mucho es el hecho de perder el tiempo en cosas que me parecen absurdas. Últimamente pierdo mucho tiempo en las oposiciones y, a pesar de perder mucho tiempo, no avanzo nada. Es como estar en unas arenas movedizas y por más que se quiere salir de ellas es imposible: mucho esfuerzo y poco resultado. Hasta ahora he intentado no agobiarme ni estresarme, total qué más da, pero ya empieza a acercarse el mes de junio y la presión interna va en aumento. Odio las oposiciones. Las odio con todas mis fuerzas y es lo único que odio en mi vida. Y sin embargo tengo que enfrentarme a ellas de nuevo después de tantos años (2010). Pensaba que con la experiencia, el paso por distintos institutos, la seguridad adquirida en mis clases... pensaba que tras haber crecido algo desde entonces, podría afrontarlas sin temor. No. Me equivocaba. Ahí están con las fauces bien abiertas y yo tan desarmado como la vez pasada. Solo deseo que pasen ya. Que llegue julio y hayan pasado. El temor ya no sé ni si hay razón para tenerlo. El temor, el único temor es fracasar de nuevo. De hecho si hay algo que me frena es el pensamiento de que la vez pasada fracasé, a pesar de todo el tiempo y esfuerzo invertido. Me sentí un inútil. Y es esa sensación la que seguramente más me bloquea. Pero... es lo que hay. Uno no puede escapar de sus demonios, si para llegar a la meta hay que toparse con el mismo demonio.