lunes, 20 de junio de 2011

Falta de riesgo

Me pregunto por qué no soy una persona arriesgada, que busca el riesgo, que se atreve a afrontarlo.

La palabra "riesgo", según he leído en otro blog, está emparentada con la palabra "arrecife". (Estas palabras cada día me sorprenden más). Y es que claro, un barco cargado de ricas mercancías navega siempre con el temor de encallar o chocar con algún risco o peñasco que lo lleve a hundirse y, con ello, perder todo lo que en él pudiera contener. Un arrecife no localizado equivaldría a un peligro inminente para la barcaza; de ahí la relación entre riesgo y arrecife.

Mi falta de riesgo provenga quizás de que por mis venas no discurre sangre de marineros o tal vez solo sea una mera consecuencia de mi educación.

¡Surcar los mares y océanos conlleva todo un cómputo de riesgos!

Barcos, veleros,
alzaros al mar,
evitad muchos riscos
con los que chocar;
si el equipaje peligra
sin llegar a caer,
la barcaza, en buen puerto,
arribará siendo otro ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario