jueves, 26 de mayo de 2011

Repugnante bipartidismo

Repugnante bipartidismo. Así he decidido comenzar.

Detesto la política de este país, donde cualquiera puede comportarse como más le apetezca siempre que se escude en unas siglas: PP, PSOE. Puede haber imputados, poco importa.

Las elecciones pasadas han aclarado algo que ya se veía desde lejos: en este país hay un claro bipartidismo. Somos gente de ideas fijas, unos más que otros, y no damos la oportunidad a otros. Si apoyamos al PP, lo haremos siempre. Si apoyamos al PSOE, lo haremos siempre. Si apoyamos a IU, lo haremos siempre. Si apoyamos al BNG, lo haremos siempre... Ese siempre es el que me mosquea. ¿Qué es? ¿Debemos ser siempre de un mismo partido? ¿De una misma ideología? Las ideas fijas nunca fueron buenas, pues son sinónimas de STOP, de una parada eterna, donde la evolución no ha lugar.  

Me sorprende en cierta medida que el PSOE haya sido castigado y que el PP haya sido recompensado por no hacer absolutamente nada. ¿No deberían haber padecido los efectos de sus malas políticas ambas potencias políticas? Una por una gestión penosa; otra por una oposición deleznable. Una por ser incapaz de evitar el hundimiento; otra por jactarse de dicho hundimiento. Una por no aceptar el problema hasta que las cifras resaltaban por sí solas; otra por no salvar sus alcaldías del desastre.

¡Corruptos! Eso son: ¡Unos corruptos insensibles!

Así, como decía, el mapa ha quedado tintado de azules y mayorías absolutas que no van a traer otra cosa que malos ratos a muchos. Lo mismo que habría ocurrido si se hubiera tintado de rojo. Al fin y al cabo, ambos son iguales; unos más progresistas que otros, pero iguales.

¿Cuándo derrocaremos este sistema bipartidista? Me gustaría que tuviéramos un sistema como el suizo, donde todo depende de acuerdos y cooperaciones; donde la mayoría absoluta no existe y, por consiguiente, no hay "dictaduras" escondidas.

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