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¿Hay alguien ahí?

Hoy estoy con las preguntas: ¿Hay alguien ahí?

Esta pregunta me la hago siempre que pincho sobre la pestaña de publicación de mensaje. Escribo, publico y sé que hay por lo menos dos personas que me leen y me siguen con asiduidad, pero del resto no sé nada, porque nunca recibo comentarios. La sensación que tengo a veces es que escribo mensajes guardados posteriormente en botellas de vidrio verde y que cada vez que pulso sobre publicación estoy cerrando la botella y estoy lanzándola a las aceleradas corrientes del Pacífico. La corriente la llevará a puntos diferentes del planeta y nunca sabré si alguien la ha abierto o si ha vagado involuntariamente por las profundidades del océano o simplemente se ha quedado atrapada entre tesoros hundidos o bosques de algas. 

¿Hay alguien ahí? Sé que hay más gente que me lee, porque veo el número de visitantes diarios, pero ¿son fantasmas? ¿Espejismos? ¿Un engaño informático? Ni idea. 

Solo sé que no os veo, que no tenéis voz. Y siendo sincero a veces me gustaría saber si existís. Un saludo a mis lectores virtuales, a Eva, a Helmanticae María, a Bego, a Seb y no sé si habrá alguien más.  

Comentarios

  1. Querido, estamos los que estamos y los que nos identificamos. ¿Y para qué más? Es preferible, poco y bueno, que mucho y discontinuo.

    Ya sabes que no te vamo0s a dejar de leer, aunque a veces seas algo cansino con los temas amorosos. Ya sabes, que a pesar de todo, te queremos.

    Y este blog es un ejemplo de lo que supone la enseñanza. Mientras llegues a un alumno, tienes suficientes motivos para seguir dando clase al día siguiente.

    MULTA OSCULA, AMICE!!!!!

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  2. Jaja, Es verdad que a veces soy cansino con los temas amorosos. Intentaré contenerme un poco. Gracias.

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