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Demos paso a los poetas de verdad

Hoy es el día de la poesía mundial. Un día importante y que pasa muy desapercibido, casi como una procesión de silencio, donde todos callan y nadie presta atención al pájaro que se aposenta sobre la barandilla negra de la ventana del viejo edificio. La poesía es ese triste pájaro que canta en el silencio y nadie atiende. Su música ilustra historias breves pero intensas, amores, tiempos fugaces, esperanzas dañinas, procesos de la vida, la muerte inevitable, el placer del detalle ínfimo. 

Quien me visita sabe que a veces tengo épocas de "poeta" o de algo que no llega a eso, pero pudiera parecerlo. Visto lo visto y sabiendo que mi nivel no llega a demostrar lo que es la melodía de la vida, la llamada poesía, hoy voy a copiar aquí un poema de verdad, de un poeta real, que desgraciadamente ya murió. Sus palabras reflejan mucha parte de mí mismo y de mi vida. He aquí un ejemplo:




Elegía pura


Aquí no pasa nada,

salvo el tiempo:

irrepetible
música que resuena,
ya extinguida,
en un corazón hueco, abandonado,
que alguien toma un momento,
escucha
y tira.

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