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Reflexión del día

La gente debería pensar mejor lo que va a decir o escribir. Las palabras hacen mucho bien pero también mucho mal.

Comentarios

  1. En mi blog planteo algunas reflexiones sobre la libertad humana. Puede que el que dice algo no es capaz de controlar sus palabras, se le imponen por una especie de mecanismo electroquímico y a veces son sanadoras y a veces ponzoñosas y dañinas. Es cierto, pocas cosas hay tan peligrosas como las palabras, un simple adjetivo o sustentivo puede causarte un daño irreparable. Una amiga recuerda la relación con su abuela hace más de cincuenta años. La abuela cuando ella llegaba decía "ya viene la Simplona". Mi amiga no sabía en principio qué significaba pero el tono era ya manifiesto. Su abuela murió cuando mi amiga tenía diez años y el calificativo de la Simplona le quedó y tuvieron que pasar muchos años para lograr quitarle la carga venenosa y malintencionada que tenía. Desde luego, mi amiga no quería a su abuela pero le obligaron a besarla cuando estaba muerta, y ese momento no lo ha olvidado, cuando la Simplona tuvo que besar la frente del cadáver de su abuela. Una palabra definió una relación y una vida.

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    Respuestas
    1. Tengo que leer más tu blog. Estoy convencido de que sacaré muchas reflexiones interesante. Curiosa esta historia de tu amiga. A veces no calibramos el peso de las palabras y olvidamos que todo en el ser humano depende de ellas. Ten buen día

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