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Como el viento

El tiempo comparte con el viento su vaivén, sus momentos lentos de suave brisa, de potente huracán o de casi inexistencia, como si no existiera, pero ahí está siempre el aire y los años que pasan acumulados por segundos, minutos, horas, días, semanas, meses... Y así como el viento erosiona todo, seca la tierra y arranca de las plantas el agua que conserva, así el tiempo nos arranca la vitalidad, se lleva con él también la inocencia y las personas, unas veces queridas y otras simples máscaras que vuelan a la mínima ráfaga y tras las máscaras huyen corriendo tratando de atraparlas. Así el viento y el tiempo acaban llevándose la piel, la carne, el hueso, el alma y, como pétalos de flor de buganvillas, rápidamente vuelan y desaparecen. Fin.

Un relato que escribí aquí hace casi cinco años

He entrado en el blog porque me apetecía leerme al azar y justo he caído en este enlace  https://elpapirodelaspalabrasliquidas.blogspot.com/2014/09/una-vez-me-ahogue.html Al principio no recordaba haber escrito esto, pero conforme lo iba leyendo se ha activado en mí la pasarela de los recuerdos y me he visto de repente trabajando en un hotel, de noche, con la piel de gallina y la pena de saber que aquel día había ocurrido  una tragedia. Esa tragedia tiene parte de realidad en ese relato que puede parecer fantasioso e incluso extraño. No sé lo que transmite a quien lo lee, pero a mí me supone recordar aquella tragedia que tantas veces tiene lugar en verano en nuestras playas y piscinas. Me supone también sentir la angustia del ahogado, ya sea ahogado en una piscina, en una bañera por tortura, en el mar buscando una vida mejor que a veces nunca llega o simplemente ahogado en los propios pulmones por una enfermedad, por asma, por cáncer...  Lo comparto de nuevo, por si a...

El absurdo de la vida

Me llama la atención que la gente crea que yo tengo respuestas para todos los problemas o que tomen tan en serio mis criterios cuando en realidad no sé nada. De hecho sigo siendo tan niño mentalmente que no dejo de sorprenderme con la realidad y con el microcosmos humano. ¿Qué credibilidad tiene la opinión de alguien que sigue sin entender el mundo, sin entender nada? ¿Alguien que controla muy mal sus impulsos y sus estados de ánimo? Y bien parece lo contrario, por algunos comentarios que me hace la gente. Pero no, no entiendo nada, a veces me gustaría contestar a algunas reacciones, dar mi perspectiva, opinar, aclarar, deshacer lo que hubiera que deshacer y reestructurar, pero no, no lo hago porque en ese caso actuaría instintivamente sin lógica y pudiendo provocar daños, pero no, al final silencio y seguir sin entender nada, ni siquiera por qué tanto apoyo a mi forma de ver el mundo y a mi manera de ser y actuar. Bien es cierto que hay también muchos detractores. Al final la vida sie...

Pequeño pensamiento

A veces cuando he llegado a centros nuevos me he dado cuenta de un hecho que siempre me causa sorpresa: el desinterés. El desinterés que a menudo percibo no es un sentimiento que ha nacido sin más en el alumno o en el profesor. Casi siempre es un desinterés provocado. Por una parte consecuencia directa de un alumno que no ha conseguido engancharse a la aventura de aprender y que ve esta acción como algo nefasto, duro, aburrido...algo que no sirve para nada, una pérdida de tiempo; por otra parte, efecto directo de un profesor que ensalza su materia como lo más elemental del sistema educativo y que crea terror dictatorial en su aula o simplemente porque ni él mismo encuentra la metodología que atrae, que produce chispas e incendios o incluso planta semillas que se vuelven árboles y bosques. Por eso, cuando llego a mi aula, voy por los pasillos, estoy en la sala de profesores o en el patio, procuro irradiar felicidad, ternura...y siempre sonrío. Necesito que mis alumnos sientan la calm...

Reflexión

Vengo del fisioterapeuta pensando que es curioso cómo los años, el estrés acumulado y la falta de ejercicio nos vuelven rígidos como un bloque de mármol tanto física como mentalmente. Así que hay que remediar lo que esté en nuestras manos: más deporte y más calma. Con la edad no se puede luchar.

Pequeña reflexión

En mi vida el verano ha tenido muchos significados, la mayor parte de ellos eran negativos porque los asociaba a trabajar y pasarlo mal. Este verano, aunque no haya sido el mejor en el sentido de que no he hecho lo propio de las vacaciones, puedo decir que su significado ha sido muy bueno, sinónimo de seguir avanzando en la senda de la vida. Cada época,

Los nombres

Después de hablar un poco el otro día de la importancia de las etiquetas, no podía menospreciar el tema de la más importante de todas las etiquetas, aquella a la que más tiempo se dedica y que marca en un grado mayor la vida de muchas personas: el nombre.  Elegir un nombre es siempre complicado. Muchas veces causa problemas y discusiones entre las familias. ¿Por qué se tiene que llamar mi hijo o mi hija como yo o como mi tía o como mi madre o la tuya...? Siempre es algo que adquiere una importancia extraordinaria. No me sorprende. La vida de la persona que recibirá tal o tal nombre se verá, en mucho, influenciada por su nombre, por esa etiqueta con una sonoridad particular, con un significado concreto o simplemente una etiqueta que lleva a enlazar con determinados matices a menudo ajenos a quienes no forman parte de tal o cual comunidad. Me llama mucho la atención también observar la moda de poner un nombre u otro según la época, el sexo, la celebridad de una persona, etc....