lunes, 18 de julio de 2011

Un cartel especial

Desde hace tres o cuatro años, no lo recuerdo bien, en mi escritorio siempre me ha acompañado un cartel que alguien hizo para mí, cuando estaba de bajón en Pau. El cartel es de cartón y en él Eva dibujó un Jose enorme, sin tilde, enredado en una rosa roja con espinas, bajo un sol andaluz de largos rayos, una gaviota y un enorme ojo, cuya leyenda reza lo siguiente: "El sur, una mirada diferente". Además, al fondo a la izquierda se aprecia un castillo rodeado de casas, que yo imagino blancas, porque sé qué pueblo es, Salobreña. El Dibujo no acaba ahí, la O de mi nombre reposa sobre una bandera andaluza con una estrella roja; de la S caen lágrimas (Bágoas de liberdade); y del rabito de la E surge el arco del Indalo almeriense, quizás como símbolo de energía y suerte.

Lo miro y me da fuerzas. Es un cartel especial.

viernes, 15 de julio de 2011

Desdoblamientos

 La playa, viento del sur moderado, cuatro jóvenes practicando skysurf, la arena fría, el agua helada, mi madre leyendo en la toalla contigua y yo inmerso en un párrafo del libro de Fred Vargas, que me tiene perplejo.

" Impossible, le parrain veut être partout, dit Marc. Exister partout. D'ailleurs, c'est à peu près ce qu'il a fait dans sa vie. Toute place où il n'existe pas lui semble un espace désolé lui tendant les bras. À force de se démultiplier pendant quarante ans, il ne sait plus trop où il se trouve, personne ne sait plus. Le parrain, en fait, c'est un conglomérat de milliers de parrains tassés dans le même type" (Debout les morts, Fred Vargas, 1995)

Traduzco para quien no lo entienda:
"Imposible, el padrino quiere estar en todas partes, dijo Marc. Existir en todas partes. Es más, eso es lo que ha hecho toda su vida. Cada lugar donde él no existe le parece un espacio desolado que le tiende los brazos. De tanto multiplicarse durante cuarenta años, ya no sabe demasiado dónde se encuentra, ya nadie lo sabe. De hecho, el padrino es un conglomerado de miles de millones de padrinos amontonados en un mismo hombre".

Este párrafo resume lo que para mí significa existir, vivir. Cuando uno se va desdoblando y va dejando su presencia en cada ciudad en la que ha vivido, en cada persona con la que se ha encontrado, en cada canción compartida. Está en todas partes, sus recuerdos afloran de repente y se apoderan de él y, llegado un momento, ya no sabe ni siquiera dónde está. Es un poco como el agua antes contenida en un vaso y que ahora el calor la ha evaporado esparciéndola por el aire en un millón de pequeñas partículas separadas, lejanas. El agua sigue siendo la misma presencia, lo que ocurre es que en vez de ocupar un único espacio bien visible, pasa a encontrarse dueña de un espacio infinito bien invisible, oculto.

Luego está la última frase que define a la perfección lo que somos: un conglomerado de miles de millones de personalidades en una misma entidad, nosotros mismos. Es algo de lo que siempre he hablado, de las máscaras que todos nos ponemos, de la persona que mostramos, de quien somos, de quien ven los demás, de quien se filtra tras la máscara, de quien creen que somos... porque ser somos muchos, aunque a veces solo resalte uno de nosotros. 

Ayer, hablando con María, le mostré quién era el Jose sin tilde, ese que ella ya había intuido, pero que nunca había oído de mi boca. El Jose que dijo en palabras altas lo que ella ya sabía. A veces cuesta soplar con la suficiente fuerza como para deshacerse de esa tilde que tanto me desquicia. 

Por ello, aprovecho esta entrada para agradecerte los ratos de conversación filosófica, reflexiva, amical, cariñosa... que me ofreces de vez en cuando. Me sirve de inspiración.

domingo, 10 de julio de 2011

Un semana maravillosa

Estoy cansado. Fabulosamente cansado, feliz, triste... en esa mezcla de sentimientos que nos hace darnos cuenta de nuestra vida, de que estamos vivos.

Hace apenas una hora he llegado de Granada y en el trayecto he reído, he llorado, he cantado, he recordado y debo reconocer que esta semana ha sido hasta ahora, y creo que lo será en todo el verano, mi semana más feliz: visitas, voces casi olvidadas, miradas multicolor, familiares, una boda, escaso tiempo para calentarme la cabeza, momentos de reflexiones amicales, puestas de sol estupendas, helados, tapas, risas, sobre todo, muchas risa.

Ayer fue uno de esos momentos cumbre, en que rodeado de amigos contemplas la felicidad desbordada en el brillo de los ojos de una gran amiga que está a punto de decir el "sí quiero" para fundirse acto seguido con la persona que le ha enseñado a amar, a sobreponerse a las dificultades, a vivir la vida acompañada. Ayer fue la boda de la Cinti y, como últimamente me ocurre, lloré de felicidad, quizás de envidia, de no verme en esa situación, en ese estado de ensoñación. La veías allí, agarrada de Roberto, su ahora marido, bellísima, entallada en un fresco y elegante vestido blanco, con una diadema de plata sujetándole un maravilloso moño, y no podía pensar otra cosa que no fuera la magia del instante. Familiares leyeron palabras propias, su hermana nos emocionó contándonos la historia de su hermana y la tristeza que le producía tener que separarse de ella, verla partir al otro lado del mediterráneo. Finalmente, fueron las palabras de la cinti las que nos enredaron las cuerdas vocales a Ro y a mí, además de su " Papá, no llores, que yo también lloro"y nos hicieron tornar en fuentes de sal.

¡Emocionante!

Después llegaron los aperitivos. ¿He dicho "llegaron"? Pues no. Llegar, llegar, no llegaban, hasta que descubrimos que estábamos demasiado lejos. ¡Si es que ser el último mono...! Suerte, que al final nos pusimos al lado de la entrada y ya se sabe que todo cuanto salía pasaba primero por nosotros...

Durante la comida no pudimos parar de reír. Esta Ro tiene un sentido del humor envidiable: "Je bois l'eau des fleurs". La escucho y no puedo retener la risa y las lágrimas.

Sin duda, ayer fue el broche a una semana que me ha llenado de energía y de dudas. Ayer se levantaron velos desconocidos... pero eso es otra historia que aquí poco importa.

jueves, 7 de julio de 2011

Los amores se compensan

Cada vez estoy más convencido de que si tuviera a todos mis mejores amigos cerca y a mi familia al alcance de la mano, no necesitaría ningún amor más, porque ocurre que los diferentes tipos de necesidades sentimentales se compensan.

lunes, 4 de julio de 2011

Tanto adelgazamiento involuntario

Mirarse en el espejo a diario y apreciar los cambios físicos que se van sucediendo significa que los cambios son drásticos. En caso contrario no nos daríamos cuenta. 

Desde una crisis depresiva que comencé a sufrir en mayo, mi cuerpo ha ido mutando hacia el pasado, como desgastado por la rutina, por los malos pensamientos, por el cansancio vital; como si a cada paso que daba fuera perdiendo un gramo de carne. 

Me estoy quedando en los huesos.

Esta mañana he hecho lo que no debería haber intentado nunca. Me he pesado. ¡Qué desgracia la mía cuando he visto la brutalidad del adelgazamiento! Pensar que ahora mismo peso lo que pesaba con 16 años me produce pavor. Pensar que ha sido en vano todo el esfuerzo que he realizado durante tantos años para engordar; para no ser el huesitos que un día fui; para rellenar mi cara, mi cuerpo de carne y músculo; para evitar recordar los apodos dañinos, el desprecio del delgado tan similar al del gordo. Y resulta que vuelvo a ser ese hombre demacrado y ojeroso, de triste mirada.

Un regreso al pasado repugnante.

Hay gente que padece bulimia, otra que padece anorexia; gente que es incapaz de adelgazar y gente que adelgaza con la mirada. Yo sufro por no poder engordar, por darme atracones con el deseo de ganar peso, incluso arriesgando mi propia salud, mis niveles de colesterol. Y nada.

No sirve de nada.

Peso 66 kg, mido 1,80 cm... Desde mayo son 5 kilos menos. 

Mejor será no pensarlo, si no quiero quebrar mi frágil estabilidad.

Nunca se tiene lo que se quiere ni se quiere lo que se tiene.

domingo, 3 de julio de 2011

Metástasis amorosa

Un cáncer de Apolo
mal estirpado
me nace de dentro
un corazón destrozado.

Metástasis suicida
causa del amor
mal apagado
mal encendido,
equivocado.

Muerte segura
de su inseguridad
me provoca naúseas
de lágrimas retenidas.

Ahora que siento
el inicio del aparente final
descubro que nada era real,
salvo la oscuridad.

sábado, 2 de julio de 2011

Y yo aquí

Hoy se casa mi amiga Mochi y yo aquí. En su cortijo estarán reunidas muchas personas que conozco, que quiero, que llevo mucho tiempo sin ver, sin intercambiar risas ni palabras. Allí se mezclarán los abrazos y las narraciones de aventuras ocurridas, de anécdotas y de recuerdos de un pasado común. No podré formar parte de ese momento especial en su vida, pero me transportaré mentalmente. 

 Día de boda
con mucho calor
todos como sopas
sudan sin cesar
y en el campo
 corre un sentimiento
claro e intenso,
el de amar.